Santo Domingo, República Dominicana. – El reconocido bachatero dominicano Luis Miguel del Amargue llamó la atención con unas declaraciones en las que cuestionó, de manera jocosa, los constantes préstamos que realizan los gobiernos de República Dominicana y la información que recibe la población sobre el pago de la deuda pública.
El intérprete expresó su inquietud por las frecuentes noticias relacionadas con nuevos financiamientos del Estado, al señalar que, según su percepción, se habla mucho de los préstamos adquiridos, pero pocas veces de los montos que se han pagado.
COMPARA LOS PRÉSTAMOS DEL GOBIERNO CON LOS DE CUALQUIER CIUDADANO
Para explicar su planteamiento, el bachatero utilizó como ejemplo su propia experiencia con los préstamos bancarios.
Señaló que, cuando una persona solicita dinero prestado a una entidad financiera, debe cumplir con las cuotas correspondientes, pagar intereses y saldar el compromiso dentro del plazo establecido.
Sin embargo, manifestó que le llama la atención escuchar constantemente informaciones sobre nuevos préstamos gubernamentales sin que, a su juicio, tengan la misma difusión las noticias relacionadas con los pagos realizados por el Estado.
«¿DÓNDE ES QUE LE PRESTAN AL GOBIERNO?»
Con el humor que caracterizó sus comentarios, Luis Miguel del Amargue pidió que le indicaran dónde obtiene financiamiento el Gobierno dominicano, dando a entender, en tono de broma, que los acreedores parecen tener una paciencia extraordinaria para cobrar.
Su comparación entre los compromisos financieros de un ciudadano y los del Estado sirvió para expresar una inquietud sobre la deuda pública y la manera en que se comunica su evolución.
UNA REFLEXIÓN SOBRE LA DEUDA PÚBLICA
Aunque las declaraciones del artista fueron realizadas en tono jocoso, también ponen sobre la mesa un tema de interés nacional: la necesidad de que la ciudadanía conozca cuánto dinero solicita prestado el Estado, cuánto paga y cómo evolucionan sus obligaciones financieras.
Es importante señalar que los gobiernos realizan pagos de capital e intereses de su deuda pública conforme a sus compromisos financieros. Por tanto, la percepción expresada por el bachatero no significa que el Estado haya dejado de cumplir con sus acreedores.
Las palabras de Luis Miguel del Amargue invitan a reflexionar sobre la transparencia y la comunicación de las finanzas públicas en República Dominicana.











